Investigación vincula a Luis Ángel Peñaflor Camey en la masacre de 5 músicos

La ejecución de cinco músicos en Reynosa ha destapado una red de complicidades entre autoridades de seguridad y el crimen organizado. Luis Ángel Peñaflor Camey, coordinador de la Guardia Estatal aparece en el centro de una investigación que sacude a Tamaulipas

Redacción

Reynosa, Tamaulipas, 5 de junio de 2025.– La detención de Santos “N”, alias “M-47”, operador de un cártel criminal, ha revelado vínculos del coordinador de la Guardia Estatal en Nuevo Laredo, Luis Ángel Peñaflor Camey, con la facción “Los Metros”, liderada alias “El Primito”, cabecilla de una célula del Cartel de Jalisco Nueva Generación en Tamaulipas.

Las investigaciones, encabezadas por Omar García Harfuch, Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana Federal, apuntan a que Peñaflor utiliza armas, uniforme y vehículos oficiales con escoltas, a pesar de estar oficialmente de vacaciones. Esta conducta, contraria a la Ley de Seguridad Pública de Tamaulipas, coincide con actividades delictivas ligadas a la facción del CDG de “El Primito”.

El caso en torno al asesinato de los cinco integrantes de un grupo musical, quienes fueron secuestrados, torturados y quemados vivos el 25 de mayo, fue ordenado por “El Primito” en represalia por un narcocorrido que se mofaba de un líder del CDG, ha conmocionado a la opinión pública por su crueldad y premeditación.

Agentes federales localizaron el sitio del crimen gracias a olores persistentes en una bodega abandonada. La captura de “M-47” y sus cómplices permitió reconstruir una cadena de complicidades, en la que elementos estatales y municipales habrían escoltado a las víctimas hasta su ejecución. Los sicarios transportaron a los músicos secuestrados, pasando por tres retenes policiales y fueron escoltados por una patrulla, evidenciando la infiltración del CDG en las fuerzas de seguridad

La protección que Peñaflor recibe del secretario de Seguridad Pública, Sergio Hernando Chávez García, según denuncias de la Guardia Estatal, apunta a una corrupción estructural. Chávez García, obligado por el artículo 6 del Reglamento a reportar estos delitos al gobernador, no ha actuado, lo que sugiere encubrimiento. Este caso expone cómo el CDG, bajo “El Primito”, ha infiltrado las instituciones de Tamaulipas, comprometiendo la seguridad pública.

La Secretaria de Seguridad y Protección Ciudadana Federal coordina esfuerzos para desmantelar esta red de corrupción.